lunes, 24 de octubre de 2016

EL PSOE FACILITA LA INVESTIDURA DE RAJOY

Se puede decir de muchas maneras pero la consecuencia es bien clara, el Comité Federal del PSOE ha decidido, por 139 votos a favor contra 96, la abstención del grupo parlamentario socialista en la próxima investidura de Mariano Rajoy facilitando la formación de un nuevo gobierno del PP lo que pone fin a la crisis institucional en la que estaba España desde hace un año.
Estamos ante un hecho histórico porque esta es la primera vez, desde el inicio de la transición, en la que PP y PSOE colaboran en la formación del gobierno nacional, aunque sea a través de la abstención. Lo que de haber ocurrido antes -por ejemplo, tras las elecciones de 1993, 1996 y 2004- los nacionalistas vascos y catalanes nunca habrían conseguido del gobierno central concesiones de soberanía, o escalones hacia la independencia.
Los vencedores del Comité Federal del PSOE afirman que con la abstención se pretende impedir las terceras elecciones, romper el bloqueo institucional del país y permitir que el PSOE cure sus heridas. Se trata de que el partido rehaga su proyecto y elija un nuevo líder y una nueva dirección. Lo que parece razonable y cierto.
Sin embargo los perdedores de la votación y defensores del no a Rajoy -y no digamos los líderes de Podemos que están al acecho-, harán una lectura simple y contraria diciendo: el PSOE facilita la investidura de Rajoy y de su gobierno conservador en pleno espectáculo judicial de la corrupción del PP. Lo que también es cierto.
Las consecuencias de la abstención del PSOE son: que Rajoy será investido presidente con ayuda del PSOE y España tendrá Gobierno; que el PSOE evita terceras elecciones que serían buenas para el PP y Podemos; y que se confirma la fractura de un PSOE (especialmente en Cataluña) que carece de un líder apoyado por las bases y camina hacia un tenso congreso (aún sin fecha) del partido de incierto resultado y donde los dirigentes que impulsaron la abstención pueden ser derrotados por un candidato del ala izquierda como Josep Borrell frente a la ‘capitana’ de la abstención, Susana Díaz.
La decisión está, pues, tomada y ‘la suerte echada’. Ahora falta por ver la profundidad de la herida que en el PSOE ha dejado Pedro Sánchez a su paso por la secretaría general cuando se sepa cuántos diputados socialistas se abstienen y cuántos no en la investidura de Rajoy.
El que es el gran beneficiario del Comité Federal del PSOE, y que lo seguiría siendo si llega a triunfar el no porque al PP (y a Podemos) les beneficiarían unas nuevas elecciones que Rajoy podría convocar en caso que la oposición no le deje gobernar.