sábado, 13 de octubre de 2018

Sí, Rufián, estamos organizadas

El machismo es transversal porque es estructural y no se construye a lo largo de los siglos sólo sobre una ideología. El machismo vertebra y permea toda la sociedad. Las mujeres periodistas estamos muy hartas del trato que muchos hombres osan tener con nosotras cuando estamos ejerciendo nuestro trabajo.

Gabriel Rufián, diputado de ERC EFE

No es un guiño. No es una palabra. No es Rufián ni éste ni aquel. Es una actitud. Es una constante. Es algo que hincha, que carga, que indigna. Toda mujer que ocupa una posición en el espacio público lo ha sufrido una y otra vez. Esa sensación clara y evidente de que el hombre que tienes enfrente te está vejando por la sencilla razón de que es un tío y puede. Y da igual de que partido o de que ideología sea cada una de las partes. Da igual porque el significado es el mismo: un hombre avasallando a una mujer.
Siento tener que confesar que después de oír las versiones a posteriori me sigo creyendo la de la mujer. La sororidad no lleva una marca partidaria. Es muy probable que yo misma haya sentido ganas de darle un aullido a Beatriz Escudero alguna vez. Puede incluso que no la soporte. Da exactamente igual. Puedo empatizar en este caso totalmente con ella y, vista su reacción espontánea, puedo sentir el tipo de indignación que ella sintió porque es un sentimiento que he tenido muchas veces. De la respuesta ya hablamos luego.
Por supuesto que Rufián también es muy capaz de llamarle palmero a un diputado. No lo dudo. Pero que la invectiva pudiera dirigirse a un hombre no resta efecto al hecho cierto de que se lo dijo a una mujer. El otro día tuve una refriega similar en un plató cuando un contertulio se despachó diciendo que "en el Ministerio de Justicia manda Garzón". Cuando le recriminé su postura machista al ningunear y tratar de marioneta a la ministra de Justicia me contestó diciendo, cómo no, que también puede ser títere un hombre y luego me mandó a la mierda. Misma situación, intervinientes de signo político cruzado. Lo mismo me da que me da lo mismo. De la respuesta ya hablamos luego.
He visto en directo llamar gorda a Colau para rebatir sus argumentos sobre la pobreza y, claro, también se lo podían haber dicho a un hombre pero se lo dijeron a ella. Cada día observo cómo me dicen fea o gorda o inútil cuando disienten con mis opiniones y son palabras que, evidentemente, podían dirigirse a un hombre pero me las dicen a mí. Me han mandado, a mí y a otras periodistas, tomarme una pastillita cuando les he parecido demasiado vehemente -claro, también podrían recetar a los hombres pero no lo he oído jamás- o bien bajar la voz cuando los detractores de mis posiciones consideran que lo que no les gusta resuena demasiado. Supongo que todo esto podría sucederles a los hombres pero, de facto, no les sucede.
Pablo Iglesias le guiñó el ojo a Pilar Gómez en La Sexta después de una refriega dialéctica y también se lo podía haber guiñado a Ferreras pero no fue así. Supongo que se puede descalificar también a un hombre diciéndole que sus libros se los escribe su mujer o que sus artículos se los dicta no sé qué abogada pero eso no sucede nunca. Es a mí a quién me faltan así.
Así que sí, me creo a la diputada pepera que no me gusta y considero que su indignación fue espontánea y me da exactamente igual si babeaba con Cascos o no, porque estoy segura de que a un hombre Rufián lo hubiera chuleado también, es algo que no se si alguna vez podrá mejorar, pero de otra forma. El guiño que él niega es la gota que rebosa el vaso y por eso intenta hacerlo pasar por otra cosa. Nadie que sea objetivo puede considerar su versión al constatar que, preguntado por la cuestión a la salida por mujeres periodistas, no tuvo otra ocurrencia que espetarles: "me gusta ver que están organizadas y seguro que irán a la mani del 8 de marzo". Sí, Rufián, estamos organizadas. Las mujeres periodistas, de izquierdas y de no izquierdas, fuimos una parte importante en el éxito de la pasada manifestación del 8 de marzo y pensamos seguir siéndolo en sucesivas convocatorias. Las mujeres periodistas estamos muy hartas del trato que muchos hombres osan tener con nosotras cuando estamos ejerciendo nuestro trabajo. Seguro, seguro que también serían capaces de hacerle lo mismo a hombres, no dudamos de la falta de educación de algunos, pero sabemos fehacientemente que a quien nos lo hacen es a nosotras. Y nos hemos organizado, claro que sí.
El machismo es transversal porque es estructural y una estructura no se construye a lo largo de los siglos sólo sobre una ideología. El machismo vertebra y permea toda la sociedad y eso incluye hombres, mujeres, fachas, centristas, izquierdistas, patrioteros e independentistas. Esa es la desgracia de las mujeres, que para liberarnos de todo ello tenemos que luchar contra atavismos fuertemente engarzados en demasiadas personas y demasiadas instituciones. Lo haremos.
Me dirán que esto del machismo es una palabra arrojadiza que sirve para todo. No es así, desde luego, pero si son incapaces de comprenderlo, si no tienen la sensibilidad para poder percibirlo y evitarlo, les voy a dar un consejo: traten con respeto a las mujeres. Siempre. En todo lugar. Y, sobre todo, cuando están ocupando sus responsabilidades públicas. Más aún si representan a otros ciudadanos. Guárdense los adjetivos, las bromitas, los guiños y las descalificaciones. No dudamos de que son todos unos hombrecitos ni de que se atreverían a usarlas también con un hombre. ¡No lo duden, ante la duda háganlo con un hombre! Dense entre ustedes sus masajes de testosterona, quítense el mérito para dárselo a sus amantes, novias o amigas, señalen con pena los defectos físicos de sus colegas tíos y apénense por el poco sexo que deben tener con esa pinta y esas ideas. ¡Adelante, no se corten! Y de paso si ven a alguna mujer hacer lo propio no duden en comunicárnoslo por correo certificado. Me temo que no van a gastar mucho en sellos.
Sólo me queda ese ¡imbécil! sonoro y solitario retumbando por ahí. Ese que yo he pensado mil veces pero que se ha quedado vibrando dentro de mi cerebro sin que jamás haya visto la luz. Hay que encontrar la forma de recobrar la dignidad que te han quitado sin caer en más indignidad. Así que dejemos al tertuliano que nos manda a la mierda y no entremos en esa dinámica porque no nos hace falta. Contención y lucha, señora Escudero. Estoy segura de que si en marzo se viene con nosotras a la mani encontrará una forma hermosa de sacarse esa rabia de dentro. Es una fuerza catártica la que despedimos. Y es que estamos organizadas. Claro que sí.

Un juzgado de Barcelona investiga la "contratación, utilización y distribución" de las urnas del 1-O

El juez de los preparativos del referéndum revela que otro juzgado de Barcelona investiga todo lo relacionado con las urnas. El juez Ramírez Sunyer ordena investigar por qué la administración concursal de Unipost negó perjuicio económico de la Generalitat por el envió de papeletas.

Urnas del 1-O en una manifestación EFE

Sorpresa en la investigación judicial del referéndum. Un juzgado investiga uno de los aspectos más desconocidos de la votación: las urnas del 1-O, y, en concreto, su "contratación, utilización y distribución". Pero no se trata del juzgado de instrucción 13 de la capital catalana, que desde hace casi dos años comanda las pesquisas de los preparativos del 1-O, sino el juzgado de instrucción 28 de Barcelona.
Así lo ha desvelado el titular del juzgado de instrucción 13, Juan Antonio Ramírez Sunyer, en un auto por el que rechaza la petición del partido ultraderechista VOX para que TV3 facilitara una copia de la entrevista que emitió  el pasado 22 de septiembre a un hombre no identificado que afirmó haber adquirido e introducido las urnas desde Francia a Catalunya. VOX, que ejerce la acusación popular, reclamó además identificar al entrevistado, petición que el juez también ha denegado. 
El juez Ramírez Sunyer ha denegado la solicitud de VOX porque "todo lo relacionado contratación, utilización y distribución de las urnas se sigue [...] en el juzgado de instrucción 28 de Barcelona". Según fuentes judiciales, la investigación sobre las urnas en este juzgado nació a partir de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) enviara la causa que mantenía abierta contra el exnúmero dos de la conselleria de Governació, Francesc Esteve, por la compra fallida de urnas del Govern durante la primavera de 2017.
Ramírez Sunyer se remite además a un exhorto que envió a la titular del juzgado de instrucción 28 el pasado mes de agosto, en el que recordó que su investigación englobaba todos los preparativos del referéndum salvo las urnas. "Las urnas para la celebración del referéndum no han sido nunca objeto de investigación, sino, únicamente, la publicidad, carteles, aplicaciones informáticas, reparto de propaganda, nombramientos para la constitución de las mesas electorales, información sobre los locales de votación, así como los delitos de rebelión o sedición, desobediencia al Tribunal Constitucional y revelación de secretos", reza el exhorto. La empresa de envío de papeletas del 1-O certifica que no ha cobrado un millón del Govern porque se anularon las facturas
Por otro lado, el juez Ramírez Sunyer ha ordenado a la Guardia Civil que investigue por qué la administración concursal de Unipost, que gestiona la empresa desde que quebró el año pasado, certificó que la firma no cobró de la Generalitat por el envío de sobres, papeletas y notificaciones para los miembros de las mesas. Para ello, incluso permite a los agentes que interroguen como testigo a la administradora concursal, Eulàlia Folguera, que fue quien rubricó el informe por el que se negaba que la Generalitat debiera dinero a la empresa por el envío.Los correos del Govern para contratar a observadores del 1-O: "Nos tenemos que ajustar a un máximo de 70.000 euros"
El juez quiere investigar las "contradicciones" en las que habría incurrido Folguera en su informe. En concreto, el hecho de que aportara documentos para demostrar que las facturas del envío de papeletas se anularon el 7 de septiembre de 2017, pero que diez días después otros testigos de la causa indicaran que Unipost intentó cobrarlas.

Un juez de Cornellà imputa a la antigua cúpula de los Mossos por desobediencia el 1-O

El instructor, que quiso enviar toda la causa a la Audiencia Nacional, cita como investigados a cuatro comisarios, dos intendentes y a la jefa del servicio de asesoría jurídica.

El comisario Ferran López, en el Parlament EFE

Un juez de instrucción de Cornellà de Llobregat (Barcelona) ha imputado por desobediencia el 1-O a la mayor parte de la cúpula de los Mossos d'Esquadra bajo el mando del major Josep Lluís Trapero. El juez ha citado como investigados a cuatro comisarios, entre ellos el exjefe de los Mossos tras el cese de Trapero, Ferran López; así como a dos intendentes y a la jefa del servicio de asesoría jurídica de la policía catalana. Todos ellos conformaban la jefatura de los Mossos que organizó el dispositivo de la policía catalana el 1-O.

En concreto, el titular del juzgado de instrucción 3 de Cornellà, Antonio Baños, ha acordado citar como investigados para el próximo 13 de diciembre a López, excomisario jefe de la comisaría superior de coordinación territorial, ahora adjunto al jefe policial de los Mossos, Miquel Esquius, que no está investigado. El mismo día comparecerán el excomisario jefe de coordinación central, Joan Carles Molinero (que ocupa a día de hoy a la jefatura de tráfico en la policía catalana), y el excomisario jefe de la comisaría de planificación de seguridad, Emili Quevedo. DOCUMENTOS Así se vivió el 1-O desde el centro de coordinación de los Mossos
Un día antes declararán la jefa del servicio de asesoramiento jurídico de la dirección general de la policía, Maria Pilar Martí, que se mantiene en el cargo; el excomisario de la prefectura, Francisco Javier Gámez, ahora coordinador de recursos operativos; el exintendente de la comisaría superior de coordinación central, Antoni Verger, que ya no está en la prefectura; y el exintendente jefe de la división técnica de planificación de la seguridad, Amadeu Domingo, ahora subjefe de la región metropolitana sur. 
El instructor intentó que la causa fuera asumida por la Audiencia Nacional, que ha procesado por sedición a Trapero, la intendente Laplana y la antigua cúpula política de los Mossos, pero la magistrada Carmen Lamela lo rechazó. Antes del verano el juez aceptó que el partido ultraderechista VOX se personara en la causa como acusación popular.
A criterio del instructor, la actuación de los siete mandos policiales "es de naturaleza conjunta y colegiada" y no se dedicaron solamente a obedecer las órdenes de Trapero. En consecuencia, el juez ve necesario citarles a todos como investigados para determinar su papel en la desobediencia que supuestamente habrían practicado los Mossos al auto del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que les ordenaba impedir el referéndum.
En este sentido, el juez destaca que tiene "indicios fundados de criminalidad", en base a la documentación de la causa, de que el dispositivo policial de los Mossos el 1-O, que la cúpula policial organizó, estuvo dirigido a "no dar cumplimiento a los órdenes judiciales" para evitar la votación.